Últimamente, vamos por la vida más y más deprisa. A veces no nos damos cuenta de que estamos pasando con los ojos cerrados por un camino oscuro que nos conduce a una luz. Esa luz es inalcanzable, tenemos miedo de llegar a ella, sin embargo, la curiosidad nos hace ir a toda prisa. Y con tanto vaivén, no nos percatamos de que hay cosas más importantes alrededor.
Todo ha cambiado demasiado en estos últimos años. Quizás las ganas de llegar a una meta, han hecho que vaya tropezándome de piedra en piedra en la carrera. Por eso, hay algo que se me escapa. No consigo saber qué es. Aprendí a conformarme con lo que me ha tocado desde que, por alguna extraña casualidad, tú desapareciste de mi vida.
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